Diana festera en geriátrico de Banyeres de Mariola por San Jorge: tradición y emoción antes de Moros y Cristianos
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FIESTAS DE SAN JORGE EN LA RESIDENCIA DE BANYERES

FIESTAS DE SAN JORGE EN LA RESIDENCIA DE BANYERES

La alegría y la tradición han llenado de vida los pasillos del geriátrico con la celebración de una entrañable diana en honor a San Jorge, patrón de Banyeres de Mariola. A las puertas de las esperadas fiestas de Moros y Cristianos, residentes y personal han compartido una jornada cargada de música, color y emoción.

El salón principal se transformó en un pequeño escenario festero, decorado con banderines que evocaban los colores y símbolos de ambos bandos. Desde primera hora, el ambiente ya respiraba fiesta. Algunos trabajadores, ataviados con vestimentas típicas, acompañaban a los residentes, muchos de ellos también con detalles festivos como capas o gorros, creando una atmósfera auténtica y participativa.

La diana, una de las tradiciones más queridas de estas fiestas, fue adaptada con cariño para que todos pudieran disfrutarla. Con música animada y elementos simbólicos como espadas de cartón y abanicos decorados, se recreó el espíritu festero en un entorno accesible y cercano. Los residentes, muchos en silla de ruedas, siguieron el ritmo con entusiasmo, sonrisas y aplausos, demostrando que la esencia de la fiesta no entiende de edades.

Uno de los momentos más especiales fue ver cómo algunos de ellos recordaban vivencias pasadas, compartiendo anécdotas de fiestas anteriores en Banyeres de Mariola. La actividad no solo sirvió para celebrar, sino también para conectar generaciones y mantener vivas las tradiciones locales.

Desde el centro, destacan la importancia de este tipo de iniciativas que fomentan la participación, la memoria emocional y el bienestar de los mayores. La diana en honor a San Jorge ha sido, sin duda, un ejemplo de cómo la cultura y la fiesta pueden seguir latiendo con fuerza en cualquier etapa de la vida.

Con esta celebración, el geriátrico se suma al espíritu festero del pueblo, anticipando con ilusión la llegada de los días grandes de Moros y Cristianos, donde la historia, la música y la convivencia vuelven a ser protagonistas.